Por: Sydney Pagliari

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IT: Chapter Two” (2019 / Dir: Andy Muschetti. Warner Bros)

Entonces ¿Flota o… se hunde?

La premisa:

El film retoma la historia melancólicamente 27 años después de los sucesos ocurridos en Derry, cuando los auto proclamados “The losers club” prometieron volver si “Eso (It)” también lo hacía.

Ahora, son todos adultos, exitosos en su mayoría, con vidas complicadas y con problemas de adultos (¿te suena familiar?). Pero todo cambia cuando Mike, actuando como una suerte de Nick Fury en Avengers, los llama a todos de nuevo convocándolos a regresar a Derry una última vez, pues los sucesos recientes (asesinatos retorcidos) indican que Pennywise ha vuelvo y con más apetito que nunca. Y en esta ocasión, hay que acabar con él de una vez por todas.

Sí: ha pasado un tiempito desde la última vez que osé hablar de un filme o serie en público. No, no me morí o me aburrí del cine, eso último jamás. Solo… he estado tan decepcionado con todo lo último que he visto que me he cuestionado si vale la pena seguir escribiendo sobre el asunto. Desde la infame The Lion King (2019) perdí toda emoción por el cine comercial, me refugié en las series, libros y videojuegos y ocasionalmente, en algo de cine underground o indie.

Ésta, no es una review ‘It capítulo dos’ comparativa tipo “se parece al libro”. No, no leí la novela, y la tengo digital. Está en la lista.

Es simple y llanamente una ponderación cualitativa y subjetiva del cierre de una de las sagas (así sean 2 films apenas) de “terror-entre-comillas” más famosas de la última década. Así que no esperen un desglose por escenas desmenuzado hablando de lo que cambiaron y lo que no, teorías y demás, ya de eso se está hablando bastante en internet, y podemos hablarlo en los comentarios.

No voy a mentir, fui a verla con mucho hype de fanboy, pues era de los films que más esperaba este año a pesar de ODIAR categóricamente el cine de terror, por su predictibilidad y universo de clichés. Me preparé para ser sorprendido de nuevo como con la primera, pues no todas las adaptaciones de novelas de Stephen King son buenas o decentes.

Afrontémoslo: todo este auge de “It” es un fenómeno mainstream parido del vientre de la buena publicidad, la influencia de los medios digitales y la mitificación de personajes –Pennywise- que para muchos centennials eran absolutamente desconocidos (si, para esos mismos que se asustan con Stranger Things y dicen que les “da miedo”).

Tampoco diré lo magnífica que era la versión de los 80’s, porque no es cierto, lo único bueno en ‘It Capítulo dos’ es y será por siempre el Pennywise de Tim Curry. Tuvo un final asqueroso, un reparto de mierda y una dirección de popó a pesar de contar con el mismísimo George A. Romero como asesor, el cual se salió de la producción cuando vio la mierda que estaban haciendo y pidió que sacaran su nombre de los créditos.

Lo que flota:

Los personajes son lo más importante de un film además del conflicto y el antagonista. En esta saga el fenomenal trabajo de casting se hace notar con los increíbles talentos que escogieron para personificar a los losers tanto de niños como de adultos.

Importan, duelen, sentimos lo que ellos sienten y al menos nos identificamos con uno de ellos. Sin hablar del aspecto físico y remembranza de cada uno que está muy bien logrado, pues esto es dirección de casting “top level”.

Review IT Capítulo dos
Bill Hader junto a Bill Skarsgard tras cámara del rodaje de IT: Chapter two.

Bill Hader como Richie es sin duda lo mejor, siendo el “comedy relief” del film, con un arco argumental muy interesante y un performance con mucho espectro, apartando claro está el lugar especial que tiene y tendrá Bill Skarsgård como Pennywise en mi corazón pues, su trabajo actoral, físico y emocional que le aporta al payaso bailarín es… de antología.

La dirección de fotografía, la elección de los planos aberrantes (u holandeses) en los momentos correctos para generar tensión, le aportan a la planimetría la misma identidad pero con un sabor diferente que nos dice “si, es la secuela, pero es un film diferente”.

El lenguaje visual, que habla por sí solo, no escapa a los ojos del/la poco conocedor/a: la imagenología de Pennywise, los flashbacks, la simbología de cada personaje en cada secuencia que habla de los miedos ocultos y las batallas internas, aquellos traumas reprimidos que deben superar en orden para lograr el cometido final están tan bien logrados, que siento que el guion respeta sobremanera a sus personajes; el director los AMA y los hace brillar a cada uno por igual, esto, se nota a leguas.

La química entre ellos es pura y se siente, nos reímos con ellos, nos duelen sus situaciones y queremos lo mejor para ellos. Eso es saber escribir. Un besito en la frente al escritor por eso.

Me encantó saber que el mismo equipo, ni una sola persona del cast/elenco & crew técnico fue cambiada para esta secuela. Eso la de una particular identidad a It capítulo dos, manteniendo la esencia como si fuese la misma película pero editada en dos partes. Lo amé.

Lo que se hunde:

En el primer film, Pennywise era una sombra, algo misterioso, un augurio del mal, su screen time no era tan elevado pero cuando aparecía, se robaba el show con sus diálogos y caracterización. Era un hijo de puta muy creepy.

En It capítulo dos también lo es. Pero tiene tanto tiempo en pantalla, a veces a plena luz del día, que me pasa como lo que me pasó con “Batman The Dark Knight Rises”: le perdí el respeto al personaje. No tiene sentido Pennywise caminando a plena luz, o en lugares públicos (siendo este un ser físico y no una ilusión) y que nadie lo note, eso hace que pierda esa… mística alrededor de él.

El CGI de algunas secuencias como los flashback es muy notable: los niños ya crecieron pues el rodaje del primer film fue hace más de dos años, y tuvieron que retocarlos un poco porque la pubertad ataca sin clemencia, e igualmente con las voces, algunas se nota que fueron retocadas pues ya la testosterona hizo estragos en las voces blancas de los ya no tan niños del “Loser’s club”.

La narrativa es plana y predecible. Pero creo que en esta ocasión no es algo tan cancerígeno pues es un planteamiento que nos hacen saber desde el final del primer film, así que, al ir a verlo… ¡era de esperarse ese final!

El problema radica en su linealidad de A a B sin mayor construcción argumental en un film tan jodidamente largo para su género. Todo es rápido y hay demasiado por hacer, demasiado dialogo (lo dice alguien que ama el drama).

Y esto viene dado por la separación de sus personajes, no debieron haberla escrito así. Eso obliga a añadir más páginas a un guion con 6 o 7 personajes principales (más Pennywise que tiene sus propias secuencias) lo que al menos añade 15 minutos (unas 20 páginas de guion) por cada uno. Eso es lo que hizo tedioso y pesado todo el segundo acto.

Aunque carajo, bien dirigido, no lo negaré.

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Hay demasiado que hablar, demasiado. Estamos hablando de una película de 2 horas y 49 minutos en total, con tres actos definidos, con al menos una decena de arcos argumentales, un conflicto principal y 7 protagonistas que deben hallar un cierre al final.

Así que no, no me molesta que haya durado tanto pero, el problema está en el “pacing”: el ritmo con que el guión llega a cada punto.

Hay escenas innecesarias que forman parte de secuencias enteras completas, que se sienten pesadas y sin forma, bien dirigidas, sí, pero… aburridas. Un film puede durar 4 horas, pero si el “tempo” es el correcto, no lo sientes, no quieres que se acabe.

Entre estas escenas de It capítulo dos están la de la tienda, donde el mismísimo Stephen King hace un divertido cameo a lo Stan lee. Absolutamente larga e innecesaria pero es mejor hacerla antes de que se muera.

Contrario a esto, hay situaciones que merecían más tiempo, como la introducción de los perdedores desde el principio en sus vidas de adultos, que solo aparecen mediante cortas escenas introductorias que nos dan a entender la vida que escogieron y que llevan, y los demás, debemos rellenarlo con nuestro imaginario colectivo; pero se siente apresurado pues se nota que el director quería llevarlos de una a Derry. Y entonces, al llegar al pueblo… el tiempo se desacelera enormemente y la historia tarda en desarrollarse.

Oh… y la secuencia final, la resolución fue… extraña. Debilitaron la mistica de Pennywise con lo del maldito ritual indio y el tema de que realmente es un alien de otro mundo. Podrían haberlo planteado igual pero con otra aproximación menos débil. La acción de esa secuencia es extraña, todos corren de un lado para otro y, Pennywise, siendo una maldita arana en su forma final de unos 10 metros de altura… ¡no los alcanza! Y ocurren idioteces como que durante plena batalla ¡se ponen todos a planear una estrategia a plena voz sin importar que Eso esté ahí escuchándolos! Parecía una pelea de Dragon Ball Z.

Debemos recordar que It capítulo dos es una adaptación totalmente “mainstream”, no tiene por qué ser fiel al material de origen pues hablamos de una novela que ronda las mil páginas; así no es cómo funcionan las adaptaciones, no obstante, creo que es relevante el destacar que al momento de hacer un guion adaptado debes saber que poner y que no de la fuente para lograr el mejor resultado posible.

Y se, que en el libro hay más tela que cortar, pues hice mi tarea. ¡Quizá en una miniserie de 6 capítulos a lo “Chernobyl” hubiera resultado! O… por qué no: Una trilogía cinematográfica.

Pero, como en la mayoría de sagas, las segundas partes en su mayoría rara vez superan a la primera: “IT capítulo dos” es un cierre obligatorio y con un argumento predecible que no supera a su antecesora en nada más que en los performances, repitiendo la fórmula visual de la primera yéndose por lo seguro y conocido, dejándonos un sinsabor de melancolía y agría satisfacción con su final ambiguo a lo “Stranger Things” (O Stranger Things tuvo un final ambiguo a lo IT).

Veredicto final: 8 de 10.