La película Joker está graduando a la generación de cristal, como psicólogos y críticos de cine.

(Warner Bros Pictures, 2019 / Escrita y dirigida por: Todd Phillips. Basada en el cómic de DC Comics.)

Por: Sydney Pagliari.

Aristóteles dijo una vez, quizá fumándose uno bien grueso, que: “Ninguna gran mente jamás existió, que no tuviera un toque de locura”.

El Gato de Chesire, de “Alicia en el País de las Maravillas” dice: “La locura querida, es sólo la reacción sana a un mundo enfermo” (o así la recuerdo, tampoco tengo un disco duro en el cerebro).

Hipócritas.

Me tomé mi tiempo para escribir esto: probando, masticando y tragando el “tono” correcto con el que hablar de ella, dándome cuenta al final, de que no es necesaria una “review” en profundidad, al menos no desde lo fílmico, sino desde este outrage sociocultural que los mediocres de mente hacen sobre ella, dándole más importancia de la que ya tiene, enriqueciendo la imaginación de los memeros  y de las señoras que publican imágenes de autoayuda en sus estados, con frases que ciertamente él no dijo.

Ésta, es ya una review más íntima, casi personal. Ya hice una “carta” a los detractores de “Joker” por su contenido, algo subida de tono. Así que esta vez prometo amarrarme el pelo que no tengo y calmar mis hormonas.

¿Una apología al crimen y a la violencia? ¿De verdad?

¿Qué es lo que realmente te escandaliza del “Joker”? Piénsalo, pues no pueden ser las muertes ya que en “Avengers: Endgame” (2019) murieron más Wakandianos y Asgardianos en 5 minutos de secuencia que aquí, en donde sólo vemos 4 asesinatos: el de los tipos de Wall Street (merecidos), el de su madre (merecidísimo), el de Randall (ultra merecido) y el de Murray (yo también lo haría si me humilla dos veces en televisión) y quizá el de la doctora al final.

Viste “Deadpool”, ¿cierto? ¿Te has detenido a pensar cuantas muertes y de que maneras tan asquerosas y violentas están representadas en ese film? No; porque Ryan Reynolds da risa, es lindo y Deadpool lucha aparentemente en ambos films por “amor”, entonces, bajo esta premisa, todo se hace más lindo o más romántico en todo el contexto de la palabra. Eres un/a hipócrita.

Vayamos más abajo: ¿has visto la trilogía de Hannibal Lecter? (“El silencio de los inocentes”, “Dragón Rojo” y “Hannibal”) También hay una serie, muy famosa con Mads Mikkelsen a la cabeza. Son estupendamente violentas, casi realistas y crudas que retratan la mente de un hombre (psiquiatra por cierto) que asesina por placer, por mero y sensual placer, haciendo TODA clase de atrocidades a sus víctimas, incluyendo comerlas.

Y nadie pierde la cabeza por ello… en especial las chicas, porque aman a Mads Mikkelsen.

Bajemos más: Nuestra generación (90’s – 00’s) creció con slasher films como “Scream”, “Se lo que hicieron el verano pasado”, con bélicos como “Corazón Valiente” y “Salvando al soldado Ryan” o políticamente fuertes como “Asesinos por naturaleza”, o… realmente CRUDOS (comercialmente hablando) como la maravillosa “Seven” de David Fincher. Y nadie, nadie llora por eso… nadie.

El punto es: a la gente le gusta el drama, el escándalo, el escarnio; las señoras viven de eso, del chisme; los señores encuentran en ello una excusa para quejarse y persignarse, los críticos veteranos viven como sanguijuelas de hablar mal para poder comer.

Y “Joker” se enriquece como un hongo en simbiosis, bebe de esa saliva que babean los débiles de mentes cuando hablan de esta película, haciendo su mensaje más poderoso; es INAUDITO que en pleno albor del siglo XXI, año 2019, se le tenga miedo a un film tan inofensivo como este, cuando en internet, gratis y al alcance de todos en las redes más populares y asequibles, hay contenido más peligroso que lo que casi 115 años de cine nos han dado, la pornografía es gratis y youtubers hacen cosas más peligrosas que a la larga, son más estúpidas que las que este guión plantea.

Pero, recordemos que la “generación de cristal”, los centennials están dominando el planeta, junto a los “progres” que de todo se ofenden, todo les parece machista, todo es político, todo es rascista, todo es sexista y todo, eventualmente TODO duele o hiere a alguien de su grupo.

De nuevo: hipócritas. Todo es por la moda boba de “mi opinión debe ser escuchada”. A nadie le interesa realmente la opinión de nadie, ciertamente menos ésta, menos la mía, que se perderá en los algoritmos de internet para siempre como si no hubiera existido. Todos buscan imitar a la tendencia de momento, al que haya que amar u odiar de momento y me incluyo.

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Entonces, de nuevo me planteo la idea: ¿Somos todos un Joker en potencia? Sí. ¿Merece la sociedad un Joker? También. Y ese es el punto del film: vivimos nuestras hermosas y superficiales vidas sin tan siquiera pensar en el otro, en el que sufre; somos apáticos a nuestro entono social, nos importa mas el último filtro de instagram o tomar la mejor puti-foto… pero nuestros sesos no procesan la realidad que hay mas allá.

¿Sabes cómo funciona el seguro social de tu país? ¿A donde van tus impuestos? ¿Sabes a donde acudir, qué hacer o a quién llamar si sientes que no puedes más y comienzas a tener pensamientos suicidas? No. Y podría hacerte mil preguntas más, y nos responderíamos mutuamente “NO”. Estamos enamorados de posibles sociópatas y homicidas, a diario los crímenes son la orden del día y yacen en una cama de constante impunidad, sangre, sexo, violencia y placer se nos venden en todos los medios como una moneda comercial, disfrazados de música, realitys, series, pero… no pensamos en eso.

Entonces, un pequeño film que no iba a ver la luz, con un acercamiento más o menos “realista” sobre el mundo en que vivimos y el cómo ignora a los oprimidos por el sistema, creando supervillanos en potencia a cada segundo sale, ¡y todo el mundo pierde la cabeza!

No defiendo a “Joker” pues como fan del mundo de los cómics no estoy de acuerdo con esta aproximación… pero vaya que el director de la trilogía “Qué pasó ayer” dio en el clavo no dándonos al Joker que queríamos sino al símbolo que quizá necesitábamos, en este pútrido mundo en el que vivimos, en esta megalópolis planetaria Ciudad Gótica que llamamos “Tierra”.

Una interpretación evidentemente digna de galardones del señor Joaquín Phoenix, que demuestra que aún existen los “actores de método”. Un guión impío que está lleno de juegos mentales y metamensajes insertos que solo el ojo avizor vería. Una banda sonora compuesta por UNA SOLA PERSONA y, para que te duela más: es mujer, y la hizo sin ver la película, solo leyendo el guión. Maldita, en serio. Una cinematografía exquisita llena de colores secos, impuros, fríos y sucios, asqueando cada plano de manera deliberada, incomodando y haciéndonos ver como sería la mente de un esquizoide. Pero ya, personalmente  y más allá de de lo semántico o significativo que intenta ser, no es para mí, ni de cerca la mejor película de 2019, merece muchas de las nominaciones que posee en esta temporada de premios, ¿pero ganárselos?

Joker review
El director Todd Phillips dirige a Joaquin Phoenix en la secuencia del metro.

Te pido que te revises, pues quizás el que está mal eres tú, al final de cuentas, en menos de un mes ya nadie hablará de este film, y será olvidado junto a su polémica absurda que sólo lo hizo el film más rentable de los últimos tiempos. No te tomes todo tan en serio, ni siquiera la vida, después de todo, no saldrás vivo/a de ella, no seas como estos seres de “cristal” que abundan en las redes.

Como dice Arthur al final sobre el chiste: “No lo entenderías”.

Veredicto final: 8 locos de 10.

-Fundido a negro.

THE END.